No dejen los collares que colgaban de los cuellos de los camellos sin cortar
Abu Bashir Al-Ansari —que Al-lah esté complacido con él— narró
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
Se encontraba junto al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— en uno de sus viajes, mientras que la gente descansaba en las tiendas donde solían dormir durante sus expediciones, cuando envió a un hombre a ellos con la orden de cortar los collares que colgaban de los cuellos de los camellos, ya fueran cuerdas de arco u otro tipo, como campanas o sandalias porque los utilizaban para prevenir el mal de ojo. Por esta razón ordenó que los cortaran, pues no prevenían nada, ya que tanto el bien como el mal están solo en la mano de Al-lah, Quien no tiene copartícipes.
Puntos destacados
- La prohibición de colgar cuerdas y collares para atraer un bien o ahuyentar un mal, puesto que eso es idolatría.
- Poner un collar que no sea de cuerda como decoración, para guiar a un animal o para atarlo no tiene nada de malo.
- La obligación de rechazar el mal según las posibilidades de uno.
- La obligación de vincular el corazón solo a Al-lah, sin copartícipes.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos