Mash (pasar la mano húmeda) sobre los juf (calcetines), y prendas similares.
9 hadices
Esta colección es una antología temática, no una edición navegable de los libros clásicos: los hadices se organizan por temas y no pueden citarse por la numeración de una edición impresa.
- Déjalos, pues me los puse después de haber realizado la ablución
- Estaba con el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— cuando se dirigió al vertedero de una gente y orinó de pie
- Efectivamente, solía permitirnos, mientras estábamos de viaje, no quitar nuestros calcetines de cuero durante tres días y tres noches para hacer la ablución después de las necesidades, así como después de haber dormido, excepto a la hora de purificarse de la eyaculación (por la yanaba), pero sí podíamos hacerlo’.
- He visto al Mensajero de Alah -la paz y las bendiciones sean con él- pasando sus manos húmedas por la parte superior de los calcetines.
- El Mensajero de Alah -la paz y las bendiciones sean con él- envió una expedición y fueron afectados por el frio, cuando regresaron ante el Mensajero de Alah -la paz y las bendiciones sean con él- este les ordeno que pasaran sus manos húmedas sobre sus turbantes y guantes.
- Si alguno de vosotros realiza la ablución y se calza sus calcetines de cuero (juf), que pase las manos húmedas por encima de ellos y, si quiere, puede rezar con ellos sin quitárselos, excepto que haya tenido realizado algún acto de impureza mayor (yanaba).
- “¡Lo mataron! ¡Que Al-lah los mate! ¿Por qué no preguntaron si no sabían? La pregunta es la cura de la ignorancia. Era suficiente para él realizar la ablución seca, vendar su herida, pasar sus manos mojadas encima de la herida y luego lavar el resto de su cuerpo."
- El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- fijó para el viajero el periodo de tres días y tres noches en los que puede pasarse las manos húmedas sobre los calcetines de cuero al hacer la ablución y el periodo de un día y una noche para la persona residente (que no está de viaje).
- El profeta -la paz y las bendiciones sean con él- le permitió al viajero tres días con sus noches y al residente un día y una noche