Estas mezquitas no son aptas para la orina y cualquier otra impureza. Las mezquitas están para adorar a Al-lah Enaltecido sea y para la recitación del Corán.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
Este hadiz tiene su propia historia, de la que nos informa Anas, que Al-lah esté complacido con él cuando dice: “mientras estábamos con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- entró un beduino en la mezquita y comenzó a orinar. Los compañeros del Mensajero de Al-lah se preguntaron: ¿qué es esto? En otro relato: “se lo increpó la gente”. En ese momento, les dijo el Mensajero: “no le increpen, dejenlo”. Así lo hicieron hasta que terminó de orinar. Después el Mensajero de Al-lah lo llamó y le dijo: “Estas mezquitas no son aptas para la orina... Con esto el Mensajero de Al-lah le aclaró que aquellas mezquitas debían estar libres de todo tipo de impurezas, ni se puede alzar la voz en ellas porque las mezquitas están para orar y para la recitación del Corán. Así pues el musulmán debe respetar las casas de Al-lah y mantenerlas siempre libres de impurezas, como tampoco debe elevar su voz en ellas, y guardar los modales ya que está en la casa de Al-lah.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos