Sus cualidades morales.
45 hadices
Esta colección es una antología temática, no una edición navegable de los libros clásicos: los hadices se organizan por temas y no pueden citarse por la numeración de una edición impresa.
- La generosidad del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 6
- El pudor del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 1
- La modestia del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 4
- La valentía del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 1
- La indulgencia del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 4
- El perdón del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 1
- La clemencia del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 16
- Las palabras del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 2
- La risa del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 1
- El llanto del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 1
- La compasión del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 2
- El ascetismo del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 2
- La tolerancia del Profeta, que Al-lah le bendiga y le dé paz. 3
- Nunca vi al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- riéndose de forma exagerada hasta que se le viera la campanilla de su boca, sino simplemente sonreía.
- ¿Quieren que les cuente algo sobre "ad-Dayyal" (el Anticristo o falso mesías) que ningún profeta contó nunca a su pueblo? Es tuerto y traerá consigo algo que parecerá el paraíso y el infierno
- El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- era más pudoroso que una virgen en su aposento.
- El Mensajero de Alah -la paz y las bendiciones sean con él- mientras rezaba cargaba a su nieta Umama Bint Zainab.
- “A Al-lah pertenece todo aquello que toma y todo aquello que da, y para todo ha decretado un plazo definido, así que persevera en la paciencia y ten esperanza”.
- Las palabras del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- eran completamente claras. Las entendía todo aquel que lo oía.
- Al-lah me plegó la Tierra, y pude ver su occidente y su oriente. El dominio de mi nación ha de alcanzar tan lejos como los puntos en los que se me plegó la Tierra. Me fueron concedidos dos tesoros: El rojo (el oro) y el blanco (la plata).
- Lo que más temo por ustedes es la idolatría menor", preguntaron: "¿Y qué es la idolatría menor, oh Mensajero de Al-lah?" Respondió: "La ostentación
- Que el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, cuando hablaba, solía repetir sus palabras tres veces para que se le entendiera. Y cuando llegaba a donde había gente y saludaba, repetía el saludo tres veces.
- Recordé que teníamos algo de oro puro para repartir y temí que me desconcentrara el estar pensando en ello, así que me apresuré a repartirlo enseguida.
- El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- postergó la oración de la noche. Entonces salió Umar y le dijo: “¡La oración, Oh, Mensajero de Al-lah! Las mujeres y los niños se han quedado dormidos”. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- salió con la cabeza aún goteando (del agua de la ablución mayor) y le dijo: “Si no fuera porque temo dificultar los asuntos de mi nación, habría ordenado realizar esta oración a esta hora”.
- ¡Dádselo! Ciertamente, el mejor de ustedes es aquel que devuelve más beneficio en el pago de la deuda.
- ¿Creo que hayan oído que Abu Ubaidah ha traído algo con él desde Bahréin?
- Al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- siempre que le pedían algo nunca decía: no
- El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, solía dejar de practicar algunos actos que le gustaba hacer, temiendo que la gente le imitara y que se convirtiese en obligado para ellos hacerlo.
- En verdad, me dispongo a hacer la oración con la voluntad de alargarla y extenderme en ella, pero cuando oigo el llanto del bebé, la aligero evitando hacer sufrir a su madre.
- Besar a los niños y tener misericordia y piedad de ellos.
- He visto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, sentado en cuclillas y comiendo dátiles.
- Iba yo andando con el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; y llevaba él un manto de tejido resistente. En ese momento lo alcanzó un campesino que le dio un violento tirón.
- Verdaderamente, Al-lah me ha hecho un siervo noble y generoso y no me ha hecho terco ni soberbio.
- No me guardaría nada que pudiera darlos. Pero a aquel que se abstiene de pedir, Al-lah le satisface sus necesidades; quien busca autosuficiencia, Al-lah le hará autosuficiente; y quien guarda paciencia, Al-lah le hará paciente, a nadie se le ha otorgado un bien más preciado que la paciencia.
- Mi ejemplo y el suyo es como el de un hombre que prende un fuego en el que caen las langostas y las mariposas, mientras él trata de apartarlas. Y yo los agarro por la cintura para salvarlos del Fuego, sin embargo, ustedes se escapan de mis manos.
- ¡Oh, Al-lah!, a quien se le ha concedido autoridad sobre cualquier asunto de mi nación y pone a mi gente en dificultades, ponle dificultades. Y a quien se le ha concedido autoridad sobre cualquier asunto de mi nación y trata a mi gente con benevolencia, sé benevolente con él
- ¡Quien no tiene compasión no será compadecido!
- ¡Gabriel! Ve a ver a Muhammad y dile: Que verdaderamente nosotros te complaceremos con tu pueblo y no te dañaremos ni te entristeceremos.
- Que una mujer vino a donde el Mensajero de Al-lah,que la misericordia y la protección de Al-lah sean con él,con una "burda" (manto, capa) tejida
- Por cierto que la mujer esclava de la ciudad solía tomar la mano del profeta –la paz y las bendiciones sean con él- e iba con él a donde necesitaba.
- Devuélvanme mi túnica, si yo tuviera tantos camellos como estos árboles, los habría repartido entre ustedes, y así verían que que no soy mezquino, mentiroso ni cobarde.
- Déjenlo y vertan sobre su orina un cubo de agua, pues ciertamente fueron enviados con la facilidad y no fueron enviados con la dificultad.
- Elijo entre darles sin que les corresponda, o no darles y que me tachen de tacaño sin serlo.
- El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— era la persona más generosa, y su generosidad alcanzaba su punto máximo durante el mes de ramadán, cuando se encontraba con Yibril
- El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— era la persona con el mejor carácter y comportamiento
- Había un jovencito judío que servía al profeta -la paz y las bendiciones sean con él
- Si me invitan a comer una pata de animal o el brazuelo igual asistiría.
- No he tocado tela ni seda que sea más suave que la mano del mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él
- La facilidad de la religión del Islam
- El mensajero de Alah –la paz y las bendiciones sean con él- nunca golpeó a nada, a ninguna mujer o esclavo nunca, excepto cuando estaba luchando en combate contra el enemigo.
- Éste ha desenvainado mi espada contra mí,mientras estaba dormido.Me desperté y en su mano estaba la espada fuera de la vaina".Dijo:"¿Quién te protege de mí?".Dije:"Allah,tres veces.
- ¿Acaso pido perdón por tí el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-? Dijo: "Sí y por tí también". A continuación recitó la aleya (Y pide perdón por tu falta y por las faltas de los creyentes y las creyentes).
- En verdad, el carácter y el comportamiento del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— era (según) el Corán
- los judíos, cuando la mujer tiene el período menstrual, no comen con ellas, ni permanecen con ellas en la misma habitación.
- Vi al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- rezando y un sonido salía de su pecho como las burbujas de una olla, era porque lloraba.
- El mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- pasaba su mano sobre mi rostro y suplicaba para mí, entonces vivió ciento veinte años y solo tenía muy pocas canas en su cabello.
- No había nadie más amado por ellos (los Compañeros) que el Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él). Sin embargo, no se levantaban cuando lo veían, pues sabían que eso le disgustaba.
- El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, solía dejar de practicar algunos actos que le gustaba hacer, temiendo que la gente le imitara y que se convirtiese en obligado para ellos hacerlo.