¡Muchacho, te enseñaré unas palabras!: Guarda a Al-lah y Él te guardará. Guarda a Al-lah y lo hallarás ante ti. Si pides algo, pídeselo a Al-lah y si buscas ayuda, busca la ayuda de Al-lah
Abu Al-‘Abbás ‘Abdul-lah ibn ‘Abbás —que Al-lah esté complacido con ambos— narró: «Iba montado detrás del Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— un día, y me dijo:
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
Ibn 'Abbás —que Al-lah esté complacido con él— cuenta que cuando era un muchacho e iba montado detrás del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—, este le dijo que le enseñaría unos asuntos con los que Al-lah le beneficiaría: Guarda a Al-lah acatando sus mandatos y alejándote de sus prohibiciones, de manera que te encuentre en actos de obediencia y adoración, y no en la desobediencia y el pecado. Si realizas esto, Al-lah te protegerá de las adversidades de esta vida y de la otra como recompensa y hará que triunfes en tus cometidos allí donde vayas. Si quieres pedir algo, pídeselo solo a Al-lah, pues solo Él responde a quienes le imploran. Y si quieres ayuda, busca solo la ayuda de Al-lah. Y debes tener la certeza de que no obtendrías ningún beneficio, aunque se reuniesen todos los habitantes de la tierra para beneficiarte, si Al-lah no lo hubiese decretado para ti. Y no te alcanzaría ningún daño, aunque se reuniesen todos los habitantes de la tierra para perjudicarte, si Al-lah no lo hubiese decretado para ti. Esto lo ha escrito y decretado Al-lah según Su sabiduría y conocimiento, y lo que Al-lah decreta no puede ser modificado. Quien guarda a Al-lah —cumpliendo lo que Él ordena y apartándose de lo que prohíbe— encontrará que Al-lah está con él a través del conocimiento de su situación, Su ayuda y apoyo. Y si la persona obedece a Al-lah en tiempos de calma, Al-lah le proveerá una salida cuando lleguen las tribulaciones. Cada siervo tiene que aceptar con serenidad lo que Al-lah ha decretado para él, ya sea favorable o adverso; y ante las dificultades, debe aferrarse a la paciencia, porque esta es la llave del alivio. Y cuando la angustia alcance su límite, llegará la ayuda de Al-lah; y Al-lah hace que toda dificultad vaya seguida de facilidad.
Puntos destacados
- La importancia de enseñar a los pequeños y niños cuestiones religiosas como el monoteísmo y los buenos modales.
- La retribución es según la acción realizada.
- La orden de encomendarse y confiar solo en Al-lah, pues es el mejor en quien puede confiarse.
- La creencia en el decreto divino y su aceptación, pues Él ha prescrito todas las cosas.
- Al-lah extraviará y no protegerá a quien abandone Sus mandatos (Su religión).
- La buena noticia de que, si una persona sufre una adversidad, después le llegará el alivio.
- El alivio del creyente frente a una desgracia o la pérdida de algo querido se encuentra en estas palabras: «Y debes saber que lo que te ha sucedido no podías haberlo evitarlo, y lo que no te ha ocurrido no estaba destinado a alcanzarte». La primera parte consuela ante lo doloroso, mientras que la segunda reconforta ante la pérdida de lo amado.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos