El que se esfuerza en una guerra justa en el nombre de Al-lah es igual que el que ayuna, ora el rezo nocturno y suplica en recogimiento por medio de las palabras de Al-lah. No se siente agotado ni por el ayuno ni por la oración hasta su regreso del combate en el nombre de Al-lah.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
En este hadiz, en sus dos relatos, los Compañeros del Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, le preguntaron ¿qué tipo de buenas acciones y actos de adoración equivalen en cuanto a recompensa final al yihad (luchar en el nombre de Al-lah)? Él les respondió: “¡No tenéis capacidad para hacerlo!”, esto es, las buenas acciones equivalentes al yihad no tenéis capacidad para hacerlas. Le repitieron la misma pregunta dos o tres veces y les respondió a todas de la misma forma: “¡No tenéis capacidad para hacerlo!” Luego les aclaró que las acciones serían simultanear el ayuna, la oración nocturna y la recitación del Corán de forma ininterrumpida y sin agotarse. No hay duda de que hacerlo sería imposible para un ser humano. Por ello, el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, les respondió a la primera pregunta: “¡No tenéis capacidad para hacerlo!” Según el relato transmitido por Bujari: que uno de los compañeros del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le preguntó si le podía indicar alguna buena acción que equivalga a hacer la yihad. El Mensajero de Al-lah le dijo: “No se me ocurre”, esto es, no encuentro una acción que sea equivalente en gracia al combatir por una causa justa. En las dos recopilaciones reconocidas de hadices verídicos (As-sahihain) consta: “Si partes una mañana o una tarde a combatir en una guerra justa, te será mejor que toda la vida mundana (Dunia) y de cuanto hay en ella”. Luego dijo: “Cuando el combatiente parta a hacia la guerra, ¿acaso tú puedes ir a la mezquita en retiro y comenzar a orar sin parar, y a ayunar sin llegar a romper nunca el ayuno?” Si eres capaz de hacerlo, eso es lo único que podría equipararse a combatir en una guerra justa. Entonces, el hombre le respondió: ¿Y quién puede hacerlo?” Esto es, ¿quién puede entrar en retiro en la mezquita y comenzar a orar sin parar, y a ayunar sin llegar a romper nunca el ayuno? Sin duda, eso es imposible para un ser humano.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos