Ciertamente, el sol y la luna son dos de los signos de Al-lah con los que Al-lah atemoriza a sus siervos. Ni el sol ni la luna se eclipsan por la muerte de alguien. Si ven un eclipse, oren e invoquen a Al-lah hasta que se disipe.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- aclaró que el sol y la luna forman parte de los signos de Al-lah, que demuestran Su poder y Su sabiduría, y que los fenómenos que sufren no se deben a la vida ni la muerte de personajes importantes, como así creían la gente de la Yahilía (época preislámica pagana). Los sucesos terrenales no les afectan en absoluto. Los eclipses son para atemorizar a los siervos, por causa de sus pecados, para que se arrepientan y vuelvan al sendero de Al-lah, Enaltecido sea. Por eso, les aconsejó que en estos casos deben aferrarse a la oración y a la invocación hasta que se disipe el eclipse. Pues Al-lah posee en Su universo secretos y los ejecuta según Su Voluntad.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos