Salat al-Yumu’a (la oración del viernes).
13 hadices
Esta colección es una antología temática, no una edición navegable de los libros clásicos: los hadices se organizan por temas y no pueden citarse por la numeración de una edición impresa.
- La gran importancia del rezo del Yumu’a. 1
- Las normas de as-salat al-Yumu’a. 1
- Las normas de la jutba (sermón) de al-Yumu’a. 2
- Si le dices a tu compañero que calle y preste atención durante el sermón del imam del viernes, habrás hablado en vano
- Un hombre llegó mientras el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se encontraba pronunciando el sermón del viernes. Le dijo: “Fulano, ¿has rezado?” El hombre dijo: “No”. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le dijo entonces: “Levántate y reza dos postraciones” –en otro relato, que le dijo: “Reza dos postraciones”.
- Aquel que se bañe igual que si hubiera mantenido relaciones conyugales antes de ir al rezo del viernes y vaya a la mezquita a primera hora es como quien ha sacrificado un camello para la causa de Al-lah y hubiera donado su carne; quien vaya a segunda hora es como si hubiera sacrificado y donado una vaca.
- Quién de ustedes vaya a la oración del viernes que se lave todo el cuerpo antes.
- Solíamos rezar la oración del viernes en compañía del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, y luego nos íbamos cuando las paredes dejaban de tener sombra en que nos podamos refugiar.
- El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, daba dos jutba (dos sermones) de pie, y se sentaba para separar entre ambas.
- A quien hace la ablución (wudú) de forma plena y completa, y después va a la oración del viernes para escuchar y prestar toda su atención, le son perdonadas sus faltas desde ese día hasta el viernes siguiente, y tres días más. Y quien se entretuvo en la minucias del suelo sin prestar atención a la jutba perdió, pues, su recompensa.
- Solía rezar las oraciones con el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; y su oración no solía ser muy larga ni muy corta sino en su justa medida.
- El profeta -la paz y las bendiciones sean con él- prohibió sentarse con las piernas pegadas al estómago (hibua en árabe) mientras que el imam da el sermón.
- Quien realiza la ablución menor el día viernes le es suficiente, y esto es bueno para él porque aplicó la sunnah, y realizar la ablución mayor es mejor.
- Bañarse el viernes es obligatorio para todo aquel que haya alcanzado la pubertad ('muhtalim'), así como limpiarse los dientes y ponerse perfume si puede
- "El día del viernes, los ángeles se quedan en las puertas de la mezquita escribiendo quien entra el primero luego el segundo y así sucesivamente".
- que 'Umar Ibn Al Jattab -Al-lah esté complacido con él- recitó la sura de las abejas un viernes en el mimbar (especie de púlpito), siendo que si recitaba una aleya donde había señal de sayda (postración), descendía del mismo y se postraba, postrándose la gente también.