Cuando el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— se enderezaba de la inclinación ("ruku'") decía: "Sami'a-l-lahu liman hamida
Ibn Abu Aufa —que Al-lah esté complacido con él— narró:
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— decía cuando se enderezaba de la inclinación durante el rezo: «Sami'a-l-lahu liman hamida»; es decir, Al-lah responde a quien Lo alaba, acepta sus alabanzas y lo recompensa. Después, alababa a Al-lah diciendo: «Al-lahuma rabbana laka-l hamd, mil'a-s-samawati wa mil'a-l-ard, wa mil'a ma shi'ta min shai'in ba'd»: Señor, Tuya es la alabanza, y esta llena cuanto hay en los cielos, en la tierra y entre ellos, y llena todo lo que Al-lah desea.
Puntos destacados
- El hadiz aclara lo que es recomendable que diga el orante cuando se incorpora de la inclinación.
- El enderezarse bien y la serenidad al reincorporarse de la inclinación son preceptivos porque no se puede pronunciar esta invocación sin ellos.
- Esta invocación está prescrita en todos los rezos, ya sean obligatorios o voluntarios.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos