Estábamos con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- en un viaje y durante una noche oscura, no supimos cuál era la orientación de la Quibla, entonces cada uno de nosotros rezó en la dirección que le pareció. Al día siguiente, le contamos lo sucedido al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Entonces descendió la aleya: “Y allí donde se vuelvan hallarán la faz de Al-lah [Corán, 2:115].
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- estaba en compañía de sus compañeros en un viaje y durante una noche oscura, no supieron cuál era la orientación de la Quibla, entonces cada uno de nosotros rezó en la dirección que le pareció. Al día siguiente, descubrieron que habían rezado en una dirección distinta de la Quibla, así que le contamos lo sucedido al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Entonces, Al-lah Todopoderoso hizo descender esta aleya: “Y allí donde se vuelvan hallarán la faz de Al-lah” [Corán, 2:115].
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos