El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- cuando salía del escusado después de haber estado evacuando el vientre, decía: ‘Gufranaka’ (¡Oh Al-lah, imploro tu perdón!).
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
En el hadiz de Aisha, Al-lah esté complacido con ella, que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- cuando salía del escusado después de haber estado evacuando el vientre, solía implorar el perdón de Al-lah. El motivo es quizás, y Al-lah es quien lo sabe mejor, que al liberarse del peso físico, creía que era el momento para implorar la liberación del peso psicológico. En el hadiz de Ibn Mas’ud, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- evacuó su vientre, y le ordenó que le trajera tres cantos de piedra. Sin embargo, él solo encontró dos, buscó un tercero pero no lo halló. Así que tomó un excremento animal seco y se lo llevó junto con las dos piedras. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- tomó las dos piedras y se limpió con ellas, pero tiró el excremento. Luego, le aclaró que el motivo por el que lo había tirado era que las partes no se podían limpiar con un excremento, y esto es aplicable a todo tipo de excrementos, puesto que si son estiércol de animales que se alimentan de vegetación -como es el caso de este hadiz-, se consideran impuros, mientras que si nos excrementos de animales que se alimentan de carne, se consideran residuos de animales poseídos por los genios.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos