Los modales al hacer las necesidades.
12 hadices
Esta colección es una antología temática, no una edición navegable de los libros clásicos: los hadices se organizan por temas y no pueden citarse por la numeración de una edición impresa.
- Fui un día a la casa del Hafsa y me subí a su tejado. Desde ahí, pude ver al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, haciendo sus necesidades con la cara en dirección Damasco, dejando la Kaaba a sus espaldas.
- Cuando el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, entraba a hacer sus necesidades fisiológicas, le llevábamos, otro sirviente y yo agua, en un odre pequeño, con el que se lavaba para purificarse y un palo con el que ponía algo para cubrirse de la vista.
- Cuando uno de ustedes haga la ablución, que aspire agua por la nariz y luego la expulse. Quien se limpie con piedras las partes privadas que lo haga un número impar de veces
- Si defecan, no lo hagan de cara a la alquibla ni le den la espalda; más bien miren hacia el este o el oeste
- Que ninguno de ustedes sujete su miembro con la mano derecha cuando orine, ni se limpie con la derecha tras haber hecho sus necesidades, ni respire en el recipiente
- Cuando el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— entraba al baño decía: "¡Oh, Al-lah!, busco refugio en Ti de 'al jubz' y 'al jaba'iz'
- Purifíquense de la orina, porque es una de las principales causas del castigo en la tumba.
- El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- nos prohibió que utilizar huesos o estiércol para purificarnos después de las necesidades (defecar) y dijo: “Estas dos cosas no purifican”.
- El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- cuando salía del escusado después de haber estado evacuando el vientre, decía: ‘Gufranaka’ (¡Oh Al-lah, imploro tu perdón!).
- El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos prohibió orientarnos a la Qiblah al defecar u orinar; higienizarnos usando la mano derecha; e higienizarnos con menos de tres piedras; o higienizarnos con estiércol o con huesos.
- ¡Tengan cuidado de las dos acciones causantes de la maldición! Preguntaron: “¿Y cuáles son, Mensajero de Al-lah?” Respondió: “Realizar las necesidades en el camino de los viandantes o bajo la sombra (de los árboles)”.
- "Tráeme piedras para que pueda limpiar (mis partes íntimas) con ellas, pero no traigas huesos ni excrementos de animales".