No hay envidia (sana), excepto en dos casos: un hombre al que Al-lah hizo rico y lo guió para gastar el dinero en cumplir con los preceptos de Al-lah; y un hombre al que Al-lah dio la sabiduría y actuó según ella y la enseñó.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, señala que la envidia la hay de varios tipos. Algunos tipos de envidia son ilícitos y los prohíbe la ley islámica, en este caso se incluye por ejemplo que una persona desee que a su hermano lo abandone la gracia y la bendición. Pero hay una envidia permitida, que es cuando una persona observa que otra posee un don o bien y desearía tener lo mismo. Esta envida sana está permitida por la norma islámica. Es este el significado de las palabras del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, cuando dice: “No hay envidia (sana), excepto en dos casos”, esto es, que la envidia existe en diferentes formas y su dictamen jurídico es diferentes en cada caso, pero la envidia sana y lícita solo se da en estos dos casos: El de un hombre creyente al que Al-lah hizo rico y le colmó de sus bienes lícitamente, y este hombre gasta estos bienes en cumplir con los preceptos de Al-lah. Por lo tanto, las personas desearían ser como él y hacer lo mismo que él hace con ese don que Al-lah le ha dado. El segundo caso es el del hombre al que Al-lah dio sabiduría y un conocimiento útil y este hombre lo enseñó a otras personas y lo emplea para juzgar entre la gente. Él desearía ser como este hombre.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos