La virtud de cuidar el Corán.
13 hadices
Esta colección es una antología temática, no una edición navegable de los libros clásicos: los hadices se organizan por temas y no pueden citarse por la numeración de una edición impresa.
- No hay envidia (sana), excepto en dos casos: un hombre al que Al-lah hizo rico y lo guió para gastar el dinero en cumplir con los preceptos de Al-lah; y un hombre al que Al-lah dio la sabiduría y actuó según ella y la enseñó.
- Reciten el Corán pues ciertamente llega el Día del Juicio como un intercesor para quienes lo recitan
- Comprométanse con la recitación de este Corán, pues, por Aquel en cuya mano está el alma de Muhammad, se escapa más fácilmente que el camello de su atadura
- El mejor de ustedes es quien aprende el Corán y lo enseña
- Ciertamente se te ha dado una voz de las voces de la gente de David.
- El ejemplo del creyente que recita el Corán es como el de una cidra (fruta parecida al limón); huele y sabe bien. El ejemplo del creyente que no recita el Corán es como el de un dátil; no desprende aroma, pero su sabor es dulce
- Quien recite una letra del Libro de Al-lah tendrá una buena acción en su haber, y cada buena acción se multiplica por diez veces
- “Quien no recite el Corán con buena voz pudiendo hacerlo, no es de los nuestros.”
- El Día del Levantamiento, se traerá al Corán y su gente, aquellos que lo llevaban a la práctica en la vida mundanal (Dunia).
- Quien recite el Corán con habilidad estará con los nobles y obedientes Ángeles, mientras que aquel que lo recite con dificultad y le cueste tendrá una recompensa doble”
- En verdad que Alah a través de este libro elevará a unas gentes y a otras las rebajará.
- "Qué terrible es que alguien diga:' He olvidado tal y tal aleya del Corán ', porque de hecho, se le ha hecho olvidarlo. Por lo tanto, debes seguir memorizando el Corán porque es más probable que se escape de la memoria de los hombres más rápido que los camellos".
- Se le dirá al devoto del Corán: Lee, asciende y recita como solías recitar en el mundo. Tu rango estará en el último verso que recites