La prédica islámica (da’wa) y al-hisba (prescribir el bien y prohibir el mal).
Los deberes del Imam. · 4 de 15
Recordé que teníamos algo de oro puro para repartir y temí que me desconcentrara el estar pensando en ello, así que me apresuré a repartirlo enseguida.
De Uqba Ibn Al Hariz, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Hice la oración de la tarde detrás del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, en Medina y cuando concluyó con el saludo, se levantó rápidamente, cruzando por entre las filas de los orantes, con el fin de ir a la casa de alguna de sus esposas. La gente se asustó al ver que salió con tanta prisa. Al ver que se habían asustado de sus prisas, les dijo: ‘Recordé que teníamos algo de oro puro para repartir y temí que me desconcentrara el estar pensando en ello, así que me apresuré a repartirlo enseguida’”. En otro relato, que dijo: “Había dejado en casa algo de oro puro para repartir como caridad y temí que me alcanzara la noche sin haberlo repartido”.عن عقبة بن الحارث رضي الله عنه قال: صليت وراء النبي صلى الله عليه وسلم بالمدينة العصر، فسَلَّمَ ثم قام مُسرعًا، فتَخَطَّى رِقَابَ الناس إلى بعض حُجَرِ نِسائه، فَفَزِعَ الناسُ من سُرْعَتِهِ، فخرج عليهم، فرأى أنهم قد عجبوا من سُرْعَتِهِ، قال: «ذكرت شيئاً من تِبْرٍ عندنا فكرهت أن يَحْبِسَنِي، فأمرتُ بِقِسْمَتِهِ». وفي رواية: «كنت خَلَّفْتُ في البيت تِبْرًا من الصدقة، فكرهت أن أُبَيِّتَهُ».
Grado de autenticidad
Hadiz auténtico (sahih)
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Fuente
Registrado por Al-Bujari
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
Uqba Ibn Al Hariz, Al-lah esté complacido con él, que dijo que hizo un día la oración de la tarde detrás del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, y cuando concluyó, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se levantó rápidamente y se marchó. En su camino pasó por encima de los orantes que rezaban detrás de él. Se dirigía a la casa de una de sus esposas. La gente se asustó al ver que salió con tanta prisa. Luego, él salió y, al ver que se habían asustado de sus prisas, les explicó el motivo de su premura. Les dijo que había recordado que tenía algo de oro puro para repartir como azaque, y temió que le desconcentrara el estar pensando en ello y que no le permitiera adorar a Al-lah, Ensalzado sea, con total entrega.