Todo musulmán que plante un árbol obtiene la recompensa de un azaque (sádaqa) por todo cuanto se coma de él, así como por lo que se robe de él y por toda pérdida que padezca.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
El significado de este hadiz es que todo musulmán que plante un árbol o cultive un terreno, y coman de él algunas de las criaturas vivas, ese musulmán obtendrá a cambio de lo comido la recompensa de un azaque (sádaqa) incluso después de su muerte. En el hadiz de la puerta (al-bab) se incita a los musulmanes a cultivar la tierra y a plantar árboles, ya que ambas acciones poseen grandes beneficios, para la religión y la vida mundana, y que si alguien come de sus frutos, o -lo más sorprendente- o los roba, como cuando viene una persona y roba unos dátiles de una palmera, eso se le recompensará a su dueño. A pesar de que, si conoce quien le ha robado, vaya y lo denuncie ante los tribunales. Aún así, Al-lah Todopoderoso le computará un azaque por ese robo el Día del Juicio. Lo mismo sucede cuando de este cultivo coman animales de toda clase. También se le recompensará como un azaque. El hadiz se refiere de forma explícita al musulmán ya que es quien se beneficia del azaque en esta vida y en la Otra.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos