La súplica más frecuente del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— era: "Al-lahumma rabbana ātina fid-dunia hasanatan wa fi-l ājirati hasanatan wa qina 'adhba-n-nar" (¡Oh, Señor nuestro!, concédenos prosperidad en esta vida y en la otra, y protégenos del castigo del fuego)
Anas –que Al-lah esté complacido con él– narró:
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— solía hacer numerosas súplicas con expresiones concisas y elocuentes como: «Al-lahumma rabbana ātina fid-dunia hasanatan wa fi-l ājirati hasanatan wa qina 'adhba-n-nar», la cual abarca lo bueno de esta vida, como un sustento placentero, abundante y lícito; una pareja piadosa; un hijo que reporta alegría; tranquilidad; un conocimiento beneficioso; obras rectas y otras peticiones amadas y permitidas. Asimismo, incluye lo bueno de la otra vida, como la salvación del castigo de la tumba, del Día del Juicio y del fuego; lograr la complacencia de Al-lah; ganar la dicha eterna y estar cerca del Señor, el Misericordioso.
Puntos destacados
- Son recomendables las súplicas concisas y elocuentes, siguiendo el ejemplo del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—
- Lo más completo es que la persona combine en su súplica lo bueno de esta vida con lo bueno del más allá.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos