Le dijo: Di: ‘Al-lahumma fátiris samáwáti wal ard, Álimil gaibi wa-shaháda; Rabba kulli shaiin wa malíkahu. Ashhadu an la ilaha illa Anta. Aúdhu bika min sharri nafsí wa sharri ashaitáni wa shirkihi’ (¡Oh Al-lah, Creador de los cielos y de la Tierra; conocedor de lo invisible y de lo visible; Señor y Amo de todas las cosas; atestiguo que no hay más dios que Tú; me refugio en Ti del mal que hay en mi alma y del mal de Satán y su incitación a la idolatría y a asociar otros a Al-lah!).
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
En este hadiz encontramos una de las menciones (dikr) que se deben decir por la mañana y por la noche. Se lo enseñó el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a Abu Bakr Asidiq, Al-lah esté complacido con él, cuando este último le dijo: “¡Mensajero de Al-lah, enséñame! Así pues, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le enseñó esta mención y súplica con la que puede implorar Al-lah, Ensalzado sea, cada mañana y cada noche. Le ordenó que dijera: “Al-lahumma fátiris samáwáti wal ard”: ¡oh Al-lah, Creador de los cielos y de la Tierra”, esto es, los ha creado de la nada y no hay nada que se le parezca. “Álimil gaibi wa-shaháda”: “conocedor de lo invisible y de lo visible”, puesto que Al-lah, Ensalzado sea, conoce el pasado, el presente y el futuro. “Rabba kulli shaiin wa malíkahu”: “Señor y Amo de todas las cosas”. “Ashhadu an la ilaha illa Anta”: “atestiguo que no hay más dios que Tú”, esto es, digo por mi lengua y reconozco en el interior de mi corazón que solo a Ti te adoramos, siendo todo lo demás inválido. “Aúdhu bika min sharri nafsí”: “me refugio en Ti del mal que hay en mi alma”, puesto que el alma tiende al pecado, como cuando Al-lah dice en su Libro: “Aún así, no pretendo exculparme a mí mismo: pues, ciertamente, el alma del hombre le incita sin duda al mal y sólo se salvan aquellos sobre los que su Sustentador derrama Su gracia” [Corán, 12:53]. Así pues, si Al-lah no te protege de los males de tu alma, ella te dañara y te incitará a hacer el mal, pero si Al-lah te protege de su maldad, te habrá colmado de Su gracia y bien. El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, concluyó con: “wa sharri ashaitáni wa shirkihi”: “Y me refugio en Ti del mal de Satán y su incitación a la idolatría y a asociar otros a Al-lah”. En otra versión, emplea una palabra homónima de “shirk” pero con otro significado: “sharak”, esto es, trampa o enredo, exactamente como el anzuelo que se emplea para pescar peces, la trampa que se emplea para cazar pájaros. Esto se debe a que Satán tiene trampas con las que caza los hijos de Adán, bien por medio de sus deseos, bien por medio de las ambigüedades, o por otros medios, para arrastrar al ser humano a la trampa del mal. Por lo tanto, esta mención es la que nuestro Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le ordenó decir a Abu Bakr Asidiq, Al-lah esté complacido con él, cuando amanezca, cuando anochezca y cuando quiera ir a dormir.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos