Ciertamente, el siervo de Al-lah cuando maldice algo, sube la maldición al Cielo y se cierran sus puertas ante ella. Después desciende a la Tierra y sus puertas también se cierran ante ella. Después se dirige a la derecha y a la izquierda y si no encuentra camino, va a quien ha sido maldecido, si es que se la merece, y si no, vuelve al que la ha dicho.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
El siervo de Al-lah cuando maldice algo con su lengua, la maldición sube al Cielo, pero sus puertas se cierran ante ella. Después, vuelve a la Tierra y sus puertas también se cierran ante ella y no entra. Después, se dirige a la derecha y a la izquierda y si no encuentra camino o lugar donde quedarse, va a lo que ha sido maldecido, si es que se la merece, y si no, vuelve al que la ha dicho y lo alcanza. Véase “Dalil Al-Falihin” (8/59).
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos