Ella dijo: “No digas a nadie los secretos del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz”. Dijo Anás: “¡Por Al-lah! Que si se lo dijera a alguien, ése serías tú, Zábit”.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
De Zábit, de Anás, Al-lah esté complacido con él, sirviente del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz: que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le encontró jugando con unos niños, puesto que Anas era un niño. Les saludó, llamó a Anas Ibn Malik, Al-lah esté complacido con él, y lo envió a hacer un recado. Anas tardó mucho en volver junto a su madre. Y al volver con ella, esta le preguntó: “¿Por qué has tardado tanto?” Le dijo: “Es que me envió el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, a hacer un recado”. Dijo ella: “¿Qué recado?” Dijo Anas: “Es un secreto” que no se lo puedo contar a nadie. Ella dijo: “No digas a nadie los secretos del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz” apoyando su decisión de no contarlo y reafirmándolo. Luego Anas le dijo a su pupilo Zábit Al-Banani, que solía hacerle compañía: “¡Por Al-lah! Que si se lo dijera a alguien, ése serías tú, Zábit”.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos