El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, fue preguntado por el caso de la esclava que haya fornicado y no se haya casado.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, fue preguntado por la pena que se debe aplicar a la esclava que haya fornicado y no se haya casado después. Dijo que había azotarla en ese caso. Los azotes que se le aplican a una esclava son la mitad de los que se le aplicarían a una mujer libre. Son cincuenta azotes, por lo que Al-lah, Ensalzado sea, dice en su Libro: “Y si estando ya casadas, cometieran un acto de indecencia, se les impondrá la mitad del castigo que se impone a las mujeres libres” [Corán, 4:25]. Si lo hace de nuevo, se le vuelve a azotar otros cincuenta azotes para que escarmiente de ese pecado. Y si volviese a fornicar una tercera vez, sin que le haya servido el escarmiento ni se haya arrepentido ante Al-lah, Ensalzado sea, ni temiera pasar vergüenza, se le volvería azotar la misma cantidad de azotes y se le vende aunque sea por una mera cuerda de escaso valor, ya que no hay ningún bien en que se conserve su propiedad, ni tampoco hay esperanza en que se reforme a corto plazo, de ahí que su lejanía es más beneficiosa. De este modo se evita que sea la fuente de la discordia en la casa de sus dueños.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos