Oh, Mensajero de Al-lah he obtenido como botín una parcela de tierra en Jaybar. Nunca que poseído dinero y es lo más valioso que tengo. ¿Qué me ordenas que haga con ella? Le dijo: si quieres puedes ceder su propiedad original a los bienes habices (destinados a obras de caridad) y con ello la donarías como limosna.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
Umar Ibn Al-Jattab, que Al-lah esté complacido con él, obtuvo como botín una parcela de tierra en Jaybar de unos 729 metros cuadrados (100 sahms), y era lo más valioso que tenía, dada su fertilidad y sus frutos. Los Compañeros del Mensajero, Al-lah esté complacido con ellos, solían competir por las buenas obras que perduran en la Otra Vida. Así que fue a ver al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, buscando la piedad que cita Al-lah Todopoderoso: “No alcanzaréis la verdadera piedad mientras no gastéis en otros de aquello que os es más preciado” [Corán, 3:92], y para peguntarle por el mejor modo de donarla en el nombre de Al-lah Todopoderoso. Le indicó que la mejor forma de limosna: ceder su propiedad original a los bienes habices (destinados a obras de caridad), y así lo hizo Umar. La finca pasó entonces a ser un habiz (waqf) que no se puede vender, ni regalar, ni heredar, ni de cualquier otro modo que vaya a traspasar su propiedad. Se donó como limosna a los pobres, a los necesitados, a los parientes y familiares, para liberar a las personas esclavizadas, para pagar el rescate en concepto de compensación a los familiares de la víctima (diyya), que se ayude con ella a los que combaten por la causa de Al-lah para elevar Su palabra y glorificar su religión, para alimentar a los viajeros que se quedan sin medios lejos de sus hogares, y para alimentar a los huéspedes. Dado que esta tierra necesita de quien se encargue de ella, de cultivarla y regarla, no hay mal en que coma de sus frutos siempre velando por lo que es justo, o que alimente de ella algún amigo, con el que no tenga ningún afán lucrativo, puesto que esta tierra está destinada en exclusiva a realizar el bien y la caridad, no para buscar el lucro y la riqueza. Observación: Al-Waqf: Ceder su propiedad original a los bienes habices destinados a obras de caridad y los ingresos se reparte entre los pobres o asuntos ya especificados, ejemplo de ello, ceder una hacienda para el beneficio de los pobres, los frutos de este hacienda se los da a los pobres y la hacienda sigue siendo reservada.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos