¿Crees que he regateado contigo para tomar tu dromedario? Toma tu dromedario y tu dinero, puesto que son tuyos.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
Yabir Ibn Abdallah, que Al-lah esté complacido de ambos se encontraba con el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, en una expedición militar. Yabir montaba un dromedario que ya estaba tan agotado y débil para seguir caminado al ritmo del ejército que quiso liberarlo, ya que no le sacaba ninguna utilidad. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dada su compasión y empatía por sus compañeros y comunidad, solía ir al final del ejército para ayudar al débil y al incapacitado. Así, alcanzó a Yabir que iba a lomos de un dromedario escuálido, rogó por él y golpeó al dromedario. Éste (el dromedario) empezó a galopar como nunca había galopado gracias a la generosa y bendecida palmada que le dio el Mensajero de Al-lah, la cual se convirtió en fuerza y ayuda para el exhausto dromedario. Después, el Mensajero de Al-lah, dado su excelente ser y su gran afabilidad, quiso animar el espíritu de Yabir y entablar una conversación con él, lo que ayuda durante el viaje y acorta las distancias. Así que le dijo: “véndemelo por una onza”. Yabir, que Al-lah esté complacido con él, sintió codicia por la riqueza de Al-lah y, a sabiendas de que no menoscababa su religión si se niega a vendérselo al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, ya que eso no está comprendido en los actos de obediencia obligatorios, por lo que se negó a vendérselo. A pesar de ello, el Mensajero de Al-lah volvió a insistir en que se lo vendiera por una onza y Yabir aceptó, poniendo como condición montarlo hasta llegar a su familia en Medina. El Mensajero de Al-lah aceptó su condición. Cuando llegaron, Yabir le llevó el dromedario y el Mensajero de Al-lah le entregó su precio en efectivo. Cuando Yabir se fue, el Mensajero de Al-lah ordenó que lo alcanzaran y le dijeran que volviera. Cuando Yabir volvió, el Mensajero de Al-lah le dijo: “¿Crees que he regateado contigo para tomar tu dromedario? Toma tu dromedario y tu dinero, puesto que son tuyos”. Este comportamiento no debe extrañar dada su generosidad, su excelente ser y su gran afabilidad. Tiene una conducta grandiosa, Al-lah le bendiga y le dé paz.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos