Las virtudes del Corán.
25 hadices
Esta colección es una antología temática, no una edición navegable de los libros clásicos: los hadices se organizan por temas y no pueden citarse por la numeración de una edición impresa.
- No hay envidia (sana), excepto en dos casos: un hombre al que Al-lah hizo rico y lo guió para gastar el dinero en cumplir con los preceptos de Al-lah; y un hombre al que Al-lah dio la sabiduría y actuó según ella y la enseñó.
- El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- envió al frente de una expedición militar a un hombre que, al guiar a sus compañeros en la oración, solía terminar su recitación del Corán con la Sura de Al-Ijlas [Corán, 112].
- Reciten el Corán pues ciertamente llega el Día del Juicio como un intercesor para quienes lo recitan
- Mientras que el ángel Gabriel, sobre él la paz, estaba con el Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz, oyó una voz que venía de arriba.
- Comprométanse con la recitación de este Corán, pues, por Aquel en cuya mano está el alma de Muhammad, se escapa más fácilmente que el camello de su atadura
- El mejor de ustedes es quien aprende el Corán y lo enseña
- Un hombre estaba recitando la sura de La Cueva (Al Kahf) y donde él había un caballo atado con dos cuerdas.
- No hagan de sus casas unas tumbas. Ciertamente, el Demonio huye de una casa donde se recita la sura de la vaca ("suratul-baqarah")
- Ciertamente se te ha dado una voz de las voces de la gente de David.
- El ejemplo del creyente que recita el Corán es como el de una cidra (fruta parecida al limón); huele y sabe bien. El ejemplo del creyente que no recita el Corán es como el de un dátil; no desprende aroma, pero su sabor es dulce
- "En el Corán hay una sura que tiene treinta aleyas, las cuales intercedieron por un hombre que las recitaba hasta que fue perdonado"
- “Quien memorice diez aleyas del comienzo de la sura de ‘La Cueva’, se verá a salvo del anticristo".
- Quien recita las dos últimas aleyas de la sura de la vaca en la noche le son suficientes
- Quien recite una letra del Libro de Al-lah tendrá una buena acción en su haber, y cada buena acción se multiplica por diez veces
- “Quien no recite el Corán con buena voz pudiendo hacerlo, no es de los nuestros.”
- El Día del Levantamiento, se traerá al Corán y su gente, aquellos que lo llevaban a la práctica en la vida mundanal (Dunia).
- ¿Te enseño el más grandioso capítulo del Corán?
- Quien recite el Corán con habilidad estará con los nobles y obedientes Ángeles, mientras que aquel que lo recite con dificultad y le cueste tendrá una recompensa doble”
- ¿No has visto las aleyas que han descendido esta noche? No se han visto iguales nunca, (Di [¡Oh, Muhammad!]: Me refugio en el Señor de la alborada,) y (Di [¡Oh, Muhammad!]: Me refugio en el Señor de los humanos.)
- En verdad que Alah a través de este libro elevará a unas gentes y a otras las rebajará.
- "Qué terrible es que alguien diga:' He olvidado tal y tal aleya del Corán ', porque de hecho, se le ha hecho olvidarlo. Por lo tanto, debes seguir memorizando el Corán porque es más probable que se escape de la memoria de los hombres más rápido que los camellos".
- Se le dirá al devoto del Corán: Lee, asciende y recita como solías recitar en el mundo. Tu rango estará en el último verso que recites
- O Abul Mondher, ¿Sabes cuál es la aleya más grandiosa del Corán? Fue cuando dije: {Al-láh no existe nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Él, Viviente, se basta a Sí mismo...} [Al Baqarah: 255]. Entonces el profeta me golpeó levemente el pecho y me dijo: O Abul Mondher, Te felicito por este conocimiento que tienes
- Que el profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él—, al ir a la cama cada noche, solía juntar ambas manos, luego soplarlas y recitar en ellas las siguientes suras {Di, Él es Al-láh, la única divinidad}, {Di: me refugio en el Señor del rayar del alba} y {Di: me refugio en el Señor de los humanos}
- Al-lah dijo: “He dividido la oración (as-salat) en dos mitades entre mi siervo y Yo, y Mi siervo obtendrá lo que pide