“Que se acercó a la Piedra Negra (que hay en una de las esquinas de la Kaaba) y la besó. Después dijo: ‘Ciertamente sé que eres una roca, ni beneficias ni perjudicas. Si no fuera porque he visto al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, besarte, no te habría besado jamás’”.
Clasificación editorial de la Enciclopedia del Hadiz
Esta edición indica en qué obras se registra cada hadiz, pero no incluye el número de cada hadiz en las ediciones impresas, por lo que no puede citarse por ese número.
Explicación
Los lugares y las fechas, entre otros elementos, no pueden ser sagrados, ni adorados, ni venerados sino pueden revestir de cierta sacralidad en virtud de una ley. Por esto, Úmar Ibn Al-Jattab, Al-lah esté complacido con él, que se acercó a la roca negra (que hay en una de las esquinas de la Kaaba) y la besó como hacían los demás peregrinos, que no hacía mucho solían adorar los ídolos y los revestían de divinidad. Luego aclaró que no besó la roca por su grandiosidad, ni por el hecho de que él quiera, ni porque la roca beneficia o perjudica, sino porque es una enseñanza que ha aprendido del Legislador, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Lo vio besarla, así que decidió seguir su ejemplo y la besó, no porque él haya querido o haya inventado.
Fuente de esta edición: Enciclopedia de Hadices Proféticos — hadeethenc.com Enciclopedia de Hadices Proféticos